Uno, dos, tres...



jueves, 29 de diciembre de 2011

Protolisis

Entre la inmensidad de las sorpresas y puñaladas, la ebriedad de los pasos sigilosos por el pasillo, la magia del desconcierto y el albor del aire entrando por la ventana, me asomo cuidadosamente a la hoguera extasiada al sopor de la naturaleza. Bajo el árbol, esta vez sólo he dejado mi rendición, firmada en una hoja en blanco. Este año pediré que desaparezcas, lo he decidido. Con carboncillo dibujo en las paredes gritos de histeria y plumas de un edredón destrozado; ya no volveremos a respirar. Y ahora sólo mátame. Mátame antes de oír mis gritos enjaulados, antes de que el tiempo me robe los lunares. Mátame, dominado por la luna gris, con restos de sangre en las manos. Róbame cada uno de mis pensamientos, arráncame los ojos, quémame la piel. Quítamelo todo. Y cuando no me quede nada, recogeré una a una las gotas de lluvia de toda la ciudad, buscaré en cada esquina una mota de polvo que pueda asfixiar tu angustia, que acabe con las palabras, que arroje el aire por el precipicio. Te ahogaré con un montón de hojas secas, y entonces nos volveremos a encontrar en el vacío. Pero esta vez será diferente, no habrá nombres, ni cuchillos, ni cucharas. Esta vez, nos entregaremos un ramo de flores, se oirá un golpe seco, y el vapor se escapará por debajo de la puerta. Y nadie dirá nada.

Turnedo by Pi Searchlight
Turnedo, a photo by Pi Searchlight on Flickr.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Essai.






El amor deshace a los poetas. El poeta es aquel a quien la inspiración le llega a la hora de plasmar sus sentimientos, que no siempre decide mostrar. El sentimiento amoroso es una ilusión abstracta -como todas las ilusiones, me dirás- que el mundo lleva a la ligera; no se trata del sentimiento de felicidad admitida que la sociedad considera, sino del turbulento espectro que domina al hombre -y no que es dominado por este último- que oscila entre el dolor más profundo y el éxtasis más sutil. El poeta no conoce el amor; el poeta, o dueño de la lírica, ama la idea de amar, y vive de la curiosidad que le causa, de la emoción que le conmueve y de la imaginación que derrocha. Pero, cuando al hombre le llega el amor, entonces pierde la maestría de las palabras, sufre la degradación proteínica de la conciencia. Cuando asume que siente este fenómeno, entonces deja de existir. El amor, y el poeta.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Muertos vivientes en la ciudad.

A ti, que vives con los ojos cerrados al mundo, que no tienes valor para sentir y decirlo, que le tienes miedo a la vida; que temes a la gente. A ti, que te escondes bajo un caparazón de acero para impedir que nadie te vea llorar en las noches de luna llena. A ti, corazón salvaje, que has sufrido en silencio una y otra vez, viendo tu vida pasar por delante, y que un día te dejaste llevar por el silencio, ¡maldito! ¿De qué sirve amar si no es para crear una explosión tan nítida, tan pura, tan limpia como los llantos de un bebé recién nacido? ¿Si no es para sentir el profundo filo que terminará con tu vida? Dime, ¿para qué vivir en busca de un ideal inalcanzable, cuando a tu lado respira el alma que te mantiene vivo? Y tú, tan ciego. A ti, que cuando te quieras dar cuenta de ello, estarás muero. ¡Siéntelo!

domingo, 9 de octubre de 2011

Carta a la viuda del placer.

Hoy, hoy podría escribir con lágrimas. Podría decir que la luna es negra y que el amor deshace a los poetas. Podría contar que esto es sólo un intento de escrito, pero que no me salen las palabras. Y que lo hago público. Que no vale nada. Podría hacer tantas cosas, que me quedo clavada en la imaginación. Por último, añado, no sin dolor, que sin audiencia, la escena deja de existir. Y que esa escena, soy yo.

domingo, 21 de agosto de 2011

Ha cundido el pánico entre hojas y valles de seda.

Y entonces le pegué un tiro en la cabeza. Por abusar de su valentía, maldito cabrón, se lo merecía. Nadie tiene derecho a fardar de coraje en noches como esta, con la luna llena y las sábanas manchadas de pasión. ¿Cómo se le ocurre? Ahora me ha quedado sangre en los dedos, en la boca y en el corazón. Pero tengo un sustituto. Y esta noche, moriremos, para que vuelvas a vivir en el infierno de los besos que nunca nos dimos. Y por todas las guerras del silencio que nunca ganamos. Porque los felinos terminan siempre comiéndose a sus presas, tengan carne o sean sólo de hueso. Mientras tengan alma...

P.S.: edición e imágenes llegarán cuando vuelva.

martes, 2 de agosto de 2011

Pasando por mí como un dulce viento...



La lluvia en la ciudad caía con fuerza, y así resbalaban las lágrimas por sus mejillas, hasta llegar a mojar su cuello, blanco, frágil, tan delicado como la porcelana, o como un suspiro. Mientras, ella afrontaba la montaña paso a paso, con decisión, dejando atrás uno a uno sus viejos desafíos. Y entonces, se fue deshaciendo de suspiros y sonrisas, de tardes soleadas, de sábanas entre las que perderse, y de su sonrisa. Entonces, empezó a soltar lastres, y a avanzar más y más rápido entre las piedras, tan duras como su corazón en los últimos meses. En el juego, hay que ser dominante, se había repetido una y otra vez. Y por ello no había funcionado, por falta de naturalidad. Pero ya estaba hecho, todo había quedado atrás, bajo sus pies, en la aldea, y le faltaba tiempo. Al llegar a la cima, vio que sólo un recuerdo había resistido al temporal. Allí, apoyado, estaba, dado la vuelta,  el retrato que le había hecho aquella tarde. Lo cogió, con cuidado, y al querer recordar sus facciones, tan claras, tan limpias, tan nítidas como cuchillas bailando al son del viento, descubrió que de él sólo quedaba su espalda difuminada, tan común en aquella foto, sin lunares, sin marcas, sin la palabra 'Fe' dominando. Y sin magia. Se había ido.

jueves, 21 de julio de 2011

Art is life in the UK.

me & cambridge
cambridge streets
london corner
london river
london eye

london eye
big ben
cambridge

Y a esto se suman las risas y la gente y las mañanas de fotos y las cervezas en el parque. Cada calle, cada mirada, cada café de las 11h y cruzar sin terminar de entender la circulación. Días de 26h, vivir a contrarreloj, el rincón del piti -o punto de encuentro-, o las horas andando hasta la residencia. Y la felicidad que no se puede retratar. Y todo el amor que se escondía en las esquinas, o en el cielo, entre pájaros de seda.

Ego et moi.

Ego et moi.

Amigos

Hello I love you, won't you tell me your name?

Mi foto
Let's do some living.