Uno, dos, tres...



domingo, 21 de agosto de 2011

Ha cundido el pánico entre hojas y valles de seda.

Y entonces le pegué un tiro en la cabeza. Por abusar de su valentía, maldito cabrón, se lo merecía. Nadie tiene derecho a fardar de coraje en noches como esta, con la luna llena y las sábanas manchadas de pasión. ¿Cómo se le ocurre? Ahora me ha quedado sangre en los dedos, en la boca y en el corazón. Pero tengo un sustituto. Y esta noche, moriremos, para que vuelvas a vivir en el infierno de los besos que nunca nos dimos. Y por todas las guerras del silencio que nunca ganamos. Porque los felinos terminan siempre comiéndose a sus presas, tengan carne o sean sólo de hueso. Mientras tengan alma...

P.S.: edición e imágenes llegarán cuando vuelva.

martes, 2 de agosto de 2011

Pasando por mí como un dulce viento...



La lluvia en la ciudad caía con fuerza, y así resbalaban las lágrimas por sus mejillas, hasta llegar a mojar su cuello, blanco, frágil, tan delicado como la porcelana, o como un suspiro. Mientras, ella afrontaba la montaña paso a paso, con decisión, dejando atrás uno a uno sus viejos desafíos. Y entonces, se fue deshaciendo de suspiros y sonrisas, de tardes soleadas, de sábanas entre las que perderse, y de su sonrisa. Entonces, empezó a soltar lastres, y a avanzar más y más rápido entre las piedras, tan duras como su corazón en los últimos meses. En el juego, hay que ser dominante, se había repetido una y otra vez. Y por ello no había funcionado, por falta de naturalidad. Pero ya estaba hecho, todo había quedado atrás, bajo sus pies, en la aldea, y le faltaba tiempo. Al llegar a la cima, vio que sólo un recuerdo había resistido al temporal. Allí, apoyado, estaba, dado la vuelta,  el retrato que le había hecho aquella tarde. Lo cogió, con cuidado, y al querer recordar sus facciones, tan claras, tan limpias, tan nítidas como cuchillas bailando al son del viento, descubrió que de él sólo quedaba su espalda difuminada, tan común en aquella foto, sin lunares, sin marcas, sin la palabra 'Fe' dominando. Y sin magia. Se había ido.

jueves, 21 de julio de 2011

Art is life in the UK.

me & cambridge
cambridge streets
london corner
london river
london eye

london eye
big ben
cambridge

Y a esto se suman las risas y la gente y las mañanas de fotos y las cervezas en el parque. Cada calle, cada mirada, cada café de las 11h y cruzar sin terminar de entender la circulación. Días de 26h, vivir a contrarreloj, el rincón del piti -o punto de encuentro-, o las horas andando hasta la residencia. Y la felicidad que no se puede retratar. Y todo el amor que se escondía en las esquinas, o en el cielo, entre pájaros de seda.

miércoles, 29 de junio de 2011

Si callo, el presente es eterno.

Si callo, el presente es eterno. by Pi Searchlight



Desnúdame con palabras.
Dispara los gestos.

Fingir la vida colgando de un hilo...

jueves, 9 de junio de 2011

Se posa en el suelo, y sale volando.

Incendios de nieve. by Pi Searchlight



Dirás lo que quieras, pero sabes que es maravilloso contemplar un cuerpo desnudo. Y esconder los sueños que nos representan. También sabes bien lo que es encontrar esquinas de la ciudad que nos pertenecen, e ir silbando aquella canción de los días tristes, mientras las amapolas gritan nuestra ausencia...


Incendios de nieve., a photo by Pi Searchlight on Flickr.

domingo, 5 de junio de 2011

Espacio del amor.

Espacio del amor. by Pi Searchlight
Espacio del amor., a photo by Pi Searchlight on Flickr.


Respira, ¿lo sientes? 
Vienen a por ti. 
Imprégnate de su fragancia. 
Vive de ello. 
Sé amor. 


martes, 31 de mayo de 2011

Excusa para soñar.

La ciudad del viento. by Pi Searchlight
La ciudad del viento., a photo by Pi Searchlight on Flickr.

De ti, lo único que conozco es el blanco de tus ojos, porque está escrito en el verde del mar. Gritan las sirenas desde la orilla, clamando al cielo su recompensa, mientras tú estás en deuda con la tierra. Rompen las olas al bailar, viven las estrellas en el mar, dime que somos peces y que nuestra memoria se desvanecerá mañana. Al amanecer, las gaviotas descenderán de la montaña para gritar que estás de vuelta. Aunque aún no te has ido. Desconozco tu nombre, tus ganas, tus ideales; pasemos de presentaciones. Vuelas entre los versos que se quemaron de noche bajo sábanas de alcohol, alejándote del mundo para adentrarte sigilosamente en la cueva del olvido. A veces, existe una dependencia inexplicablemente absurda, que oscila entre el éxtasis de dejarse ganar, y las ganas de la victoria. Y te da la vida, o me la quitas tú. Cuando las palabras fluyen en el vaivén de las lágrimas, te confundes con la arena del mar, y brillas casi tanto como las pupilas al terminar de besar. Escapaste en el barco de las lamentaciones y me dejaste el billete de vuelta. Al venir a buscarlo, se lo habrá llevado la marea, junto a mis huesos. Aún así, el fondo del océano sabe que estás de vuelta, que nunca te fuiste, y que todo es mentira. Porque tu nombre, lo dejaste escrito en la servilleta de aquel bar de carretera, y tu vida, me la cantas cada día al oído.

Ego et moi.

Ego et moi.

Amigos

Hello I love you, won't you tell me your name?

Mi foto
Let's do some living.