viernes, 9 de julio de 2010
En el cajón de los recuerdos.
martes, 6 de julio de 2010
Miénteme.
Yo soy yo, ni soy tuya, ni soy de él, ni tengo pensado qué soy, con quién iré o qué haré. No tengo clara mi ideología política, religiosa, ni moral. No termino de saber qué me gusta, o quién me gusta. No conozco el amor. No soy sencilla, ni inteligente, y no canto bien. No me gusta demasiado llorar, pero lo hago a menudo. No lo puedo evitar. No sé decir que no, aunque estoy aprendiendo. No me gusta la Historia porque hay que estudiarla, ni tampoco me gusta justificarme. No me importa el qué dirán. No me gusta mi voz y no me gustan mis pies. No sé mostrar mis sentimientos, y me dejo engañar facilmente. No soy buena haciéndome amigos, no soy fotogénica y río con demasiada facilidad. No sé tomar buenas decisiones.
Me gusta la música, cantar en la ducha y saltar en los conciertos. Disfruto al pasar miedo, y el Colacao me apasiona. También lo hacen las películas de Disney. Soy borde por naturaleza y en la amistad, suelo dar más de lo que recibo. Soy egocéntrica. Tengo trastornos bipolares, pasando de la euforia a la depresión en un instante. Pienso demasiado en tonterías. Me como la cabeza. También soy hipocondriaca.
Me gusta la gente crítica y segura de sí misma. Me hace gracia la palabra bizarro. Me divierten las cosas sin importancia y echo de menos tiempos pasados. Pero me gusta el presente. Me gusta la noche, el día y Madrid. Madrid me atrapa.
Vivo el día a día e intento disfrutarlo al máximo. Me gusta la soledad y me gusta la compañía. Sueño despierta. Me gusta la gente que se muestra tal y como es, y no aquella que se rige por ganarte en la carrera de la vida.
Me gusta mirarme al espejo, y sí, soy feliz. Aún con todo, no me conoces.

sábado, 3 de julio de 2010
lunes, 28 de junio de 2010
I'm not prepared to go on like this.
sábado, 26 de junio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
Rescue me before I fall into despair.
Siento que te he decepcionado. Que no soy quién deseabas que fuera. Tu miraba, triste, me atraviesa como un puñal. Tu silencio me grita “¡Culpable!”. Culpable porque la risa se convierte en llanto, y las penas, en dolor. Culpable porque yo no me reconozco, porque intento esconderlo, pero no puedo. Ya no. Culpable, culpables ambos, por no mostrar la realidad, olvidándola e intentando hacer como si nada hubiese pasado. Ni hoy ni nunca. Como si nos volviésemos a conocer y tú intentases volver a confiar en mí, sin poder hacerlo ya.
Nunca una mirada me hizo tanto daño, nunca me arrepentí tanto de haber hecho algo. Mis lágrimas se entierran en la prisión de mi boca, que me impide hablar, por imposibilidad, pero también por falta de ganas. Ya no sonríes, me quedo pensativa mirando al infinito, y tú, te intentas convencer de que no ha sido real, me miras. Te das cuenta de que todo ha ocurrido en este mundo, te cruzas con el asesino, y bajas la cara. No te lo puedes creer. No te lo quieres creer. Y yo, no consigo mantener mi mirada en tus ojos, me avergüenzo.
Sé que lo tuve cerca, y ahora lo he echado a perder, por tocar el cielo con ambas manos, manos que podrían haber sido sólo tuyas. Perdóname, te he defraudado.
martes, 22 de junio de 2010
El primer baile del verano.
Irradio felicidad.
Será… No, no es eso.
Eso son palabras demasiado grandes, que me asustan, me dan miedo.
No sé utilizarlas, no las controlo. Sólo conozco la diversión.
Y esta vez, voy a ir por el camino lento pero seguro, por la sombra, sin prisa, a adentrarme en lo más profundo, despacito…







